BRETÓN Y “CHICLE”, ¿PSICOPATÍA REINSERTABLE?

La psicopatía es una desviación social que pertenece al trastorno antisocial y se ubica dentro de los trastornos de personalidad en el DSM-V.

La analogía entre los perfiles de José Bretón y José Enrique Abuín Gey, de alias “Chicle”, es de importancia sociodelictiva en la investigación criminal.

A pesar de la escasa información disponible para los que no estuvimos/estamos involucrados en la investigación de estos casos, el modus operandi de ambos delincuentes es distinto, pero comparten rasgos de personalidad característicos de una personalidad psicopática.

Actualmente para mayor fiabilidad y veracidad de un informe de perfilación criminal, se aplica internacionalmente el test de Hare en la evaluación de la Psicopatía que consta de 20 ítems y fue construida en base al Listado de Checkley de 1976.

En la PCL-R, Escala de Evaluación de la Psicopatía de Hare Revisada, se puntúan 2 factores: Interpersonal/Afectivo y Desviación social, distribuidos en 4 facetas: Interpersonal, Afectiva, Estilo de vida, Antisocial.

El móvil del asesinato de Bretón fue vengarse de su ex mujer por no querer seguir con él, asesinando a sus hijos; actuó con alevosía pues hubo premeditación y se aprovechó de su situación de superioridad hacia los niños, provocándoles una situación de desamparo. Dicho delito es claramente punible como violencia doméstica y no sólo de género en contra de su mujer, ya que tiene la agravante de parentesco, pues utilizó su derecho de patria potestad para cometer el doble asesinato.

Otro de los ítems de la escala, es el suicidio raramente consumado, que Bretón ya intentó desde la cárcel.

Por otro lado José Enrique Abuín, asesinó a la única víctima mortal por ahora conocida, Diana Quer, estrangulándola. Además de provocarle un sufrimiento innecesario, también actuó con premeditación e imposibilitó su indefensión hasta conducir a su muerte.

Aún no se sabe si abusó sexualmente de ella, aunque todo indica que sí, al contrastar su pasado delictivo, como ocurrió con su cuñada, la cual terminó retirando la denuncia por violación que habrá sufrido por José Enrique Abuín, debido a la presión familiar.

Ahora mismo se intenta que este delito sea el primero en España tipificado como violencia de género, debido al móvil de agresión hacia la mujer.

Lo que sí podemos constatar son rasgos comunes de la Escala de Psicopatía del DSM-IV y V, como es la capacidad de manipulación, mentira patológica, conciencia débil o inexistente, insensibilidad y falta de empatía, incapacidad de reconocer su responsabilidad, búsqueda de sensaciones, ausencia de autocontrol, autovaloración exagerada, indiferencia hacia el sufrimiento causado, ausencia total de remordimiento y egocentrismo, …

También hay una alta probabilidad de que los individuos disfruten haciendo daño, pero este indicador habrá que analizarlo con una muestra superior de fuentes y datos.

La mayor parte de los rasgos anteriores son fácilmente identificables en la cara de los asesinos, con su forma de expresarse, mirada fija vacía, inexpresión facial ante distintos comentarios, movimientos rígidos y secos e igual tonalidad de voz, normalmente de velocidad lenta y pausada.

En relación al Chicle, ha pasado más de un año desde que asesinó a Diana Quer, y en ningún momento por su propia iniciativa demostró la mínima intención de confesar. El hecho de que lo intentara con otras chicas a la salida de una discoteca y luego en noche buena con otra chica, esta última que logró huir del maletero, pues Chicle se estaba recuperando de una lesión en el brazo, fue lo que posibilitó que se asociara lo ocurrido con esta chica y Diana Quer, teniendo en cuenta que este ya era el principal sospechoso de la policía hacía tiempo. No obstante, el asesino dice que confesó para aliviar el sufrimiento de la familia para que el cadáver de Diana pudiera serles entregado, aunque está claro que esto hace parte del carácter manipulador y mentiroso del asesino, pues se vio acorralado al ver que ya no disponía de la coartada de su mujer y cuñados para esa noche.

La poca información y datos que existe actualmente sobre el caso, está orientado a la posibilidad de que este individuo además de un psicópata primario, sea un asesino en serie.

Para poder evaluarlo mediante el test de Hare, es necesario realizar un estudio intensivo y detallado de toda la carrera delictiva del individuo, pues cometió otros delitos menores como hurtos/robos y delitos contra la salud pública, de sus datos biográficos/biológicos, relaciones familiares y con el grupo de iguales y su desarrollo en la infancia.

Todo indica que el individuo cumpla otros de los ítems de la escala de Hare que es la conducta sexual promiscua, delincuencia juvenil entre otros.

Es interesante destacar que los conceptos de sociopatía y psicopatía no siempre son tan fáciles de distinguir, pues ambos están dentro de los trastornos de personalidad antisociales y hay que conocer muy bien todo el individuo y las circunstancias personales, familiares, laborales, etc., para realizar un análisis objetivo.

Los sujetos sociópatas comunes o delincuentes subculturales, desarrollan esta personalidad antisocial por una negligencia o incompetencia de los padres/tutores legales en la crianza, acentuándose más esta carencia de socialización en la pubertad/adolescencia. Mientras que los psicópatas prácticamente nacen con esta tendencia, o sea, sus rasgos son mayoritariamente innatos que también pueden ser causados por una anomalía física en el la formación y desarrollo de su cerebro.

Los psicópatas temperamentales son los más incontrolables, son intermitentemente peligrosos y necesitan “saciar” sus necesidades constantemente. Por otro lado los psicópatas primarios y secundarios, son peligrosos cuando la oportunidad y algunas peculiaridades menores motivan su conducta delictiva, dejando que salgan sus protoemociones (respuestas más primitivas, emociones infra desarrolladas).

La reinserción social es posible con la mayoría de sociópatas, mientras que los psicópatas son de difícil reeducación, pues implica cambiar necesidades básicas que para ellos son innatas.

 

 

Mis más sinceros sentimientos a la madre de Ruth y José, Sra. Ruth Ortiz, y a los padres y hermana de Diana Quer, Sra. Diana López-Pinel, Sr. Juan Carlos Quer y Valeria Quer.

 

ruth y josediana ker

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