EE UU & IRÁN, LA GUERRA FRÍA EN PLENO APOGEO

El pasado 3 de enero, un ataque aéreo estadounidense cerca del aeropuerto internacional de Bagdad dio como resultado la muerte del jefe de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní (IRGC-QF), El mayor general Qassem Soleimani, y del político iraquí y líder de la milicia Abu Mahdi al-Muhandis, quien fue jefe adjunto de la Comisión de movilización popular y fundador de la milicia Kata’ib Hezbollah.

Estos ataques ocurrieron en un contexto de escalada creciente entre Estados Unidos e Irán en Irak, particularmente después del 27 de diciembre cuando Kata’ib Hezbollah mató a un ciudadano estadounidense y miembros de la milicia proiraní atacaron la embajada de Estados Unidos en Bagdad solo cuatro días después.

Considerado por muchos como uno de los principales arquitectos del expansionismo regional de Irán en la zona, Soleimani cultivó relaciones con docenas de representantes en todo el Medio Oriente. Pero, aunque el enfoque internacional en la muerte de Soleimani estaría justificado, la muerte de al-Muhandis es significativa tanto por su papel en Iraq como también por lo que señala sobre cuáles eran las prioridades de Soleimani y, por extensión, de Irán en Iraq.

En uno de los ataques, Estados Unidos eliminó a dos de los actores más críticos en la estrategia regional iraní, por lo que nos preguntamos: ¿Cuál era el papel del IRGC-QF en la región? ¿Y cómo era sus relaciones con sus milicias asociadas en Irak y Siria?; las consecuencias del ataque resuenan en toda la región y en el mundo entero. Asimismo, el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, ha prometido represalias por la muerte de Soleimani; el comandante de IRGC-QF era un hijo favorito de Irán. Miles de ciudadanos iraníes salieron a las calles para protestar por su asesinato, en parte debido a la coordinación de la República Islámica de una demostración de apoyo.

Simpatizantes publicaron en Twitter una llamada a una “severa venganza” contra Estados Unidos; Khamenei, según los informes, tenía una debilidad por Soleimani, que lo favorecía para las reuniones con dignatarios extranjeros y le otorgaba una considerable autonomía en la construcción de la estrategia regional iraní, concretamente con respecto a las relaciones de poder.

Dada la popularidad de Soleimani entre el pueblo iraní y el Líder Supremo, Teherán, -ya plagado de fisuras internas políticas y sociales-, probablemente buscará un contraataque fuerte para demostrar una respuesta resuelta y unificada. De momento estas respuestas han consistido nada más acabar los 3 días de duelo, en el lanzamiento de distintos ataques con misiles (21) hacia bases de EEUU en Irak, (Operación Mártir Soleimani) con el consiguiente baile de cifras de bajas, ya que mientras Irán afirma que han muerto 80 americanos, el presidente Trump anuncia que no se han sufrido bajas.

Por desgracia fruto de esa tensión, esa misma noche, un avión de Ucrania International Air Lines (UIA) fue derribado por un misil iraní, al confundir el avión con un misil de crucero enemigo con un saldo de 176 fallecidos de distintas nacionalidades, aunque la mayoría son iraníes, canadienses y ucranianos.

Aunque en un primer momento negaron la autoría del impacto del misil, afirmando que fue un error técnico, las pruebas y la presión internacional sobre todo de Ucrania y Canadá no dejaron más salida a la Guardia revolucionaria que reconocer el error y asumir la autoría. Todo ello ha desembocado en protestas en las calles de las principales ciudades del país donde jóvenes universitarios están protestando contra las autoridades de la República Islámica calificándola de “mentirosa” por haber ocultado la verdad durante 3 días, resultando hasta ahora en 30 detenciones.

El martes 14, las autoridades iraníes han anunciado la detención de 3 personas en relación con el derribo del avión ucraniano tras la investigación que se ha abierto por orden del presidente Rohaní.

Por su parte EE. UU. de momento no ha respondido de manera bélica a los ataques a sus bases. Según declaraciones del presidente Trump, solo realizaran sanciones económicas y comerciales, aunque deja abierta la puerta a otras respuestas.

Europa, concretamente Francia, Reino Unido y Alemania, por otro lado, han anunciado que ponen en marcha el mecanismo de resolución de disputas que estaba establecido en el acuerdo nuclear firmado con Irán en 2015 del que se desmarcó EE. UU. a la llegada de Trump a la Casa Blanca.

En resumen, los que creían que la guerra fría se había acabado entre puentes envueltos en la niebla y en el misterio de la Europa de los años 60 y 70 del siglo pasado se equivocan.

Ahora mismo se sigue jugando una gran partida de ajedrez entre Rusia y Estados Unidos en distintas partes del globo y no queda duda de que Asía y los acontecimientos de los últimos días en Irak así lo demuestran.

Es difícil saber cómo el gobierno iraní evolucionará en su política interior tras la escalada de protestas en sus calles y para mantener la influencia y relevancia en Irak y Siria después de la muerte de Soleimani, sin olvidar como puede afectar internamente a su sociedad.

En Irak, Teherán buscará mantener un amortiguador contra Arabia Saudí, lo que puede ser un desafío dado el apoyo de Estados Unidos y cómo responderá la población iraquí. Del mismo modo, en Siria, Irán querrá seguir apoyando a Assad y actualizar el puente terrestre y aéreo desde Teherán hasta el Mediterráneo, además de su apoyo al grupo Hezbolá libanés.

Con un público interno que parece que pierde el miedo a protestar en la calle y un gobierno fracturado en Teherán parece poco probable que Irán haga algo para poner en peligro su posición en la región. Mucho dependerá de la capacidad de Qaani para reemplazar la figura de Soleimani en términos de mantener relaciones con los representantes.

También hay que tener presente la forma que podrán actuar los grupos yihadistas como Al Qaeda y el DAESH, y sus respectivas filiales en la zona, que seguramente aprovecharán cualquier debilidad de las autoridades locales para extender su manto de terror y dolor. Tampoco hay que olvidar que Soleimani había sido un duro enemigo de estos grupos.

Claramente, el año de 2020 se nos presenta con muchas fichas en el inmenso tablero que son las relaciones geopolíticas.

Por Carmelo Aguilera

Experto en Terrorismo Yihadista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s